Inicio Mi Punto de Vista Bundy, ¿con las horas contadas?

Bundy, ¿con las horas contadas?

El invierno pasado los Tomateros de Culiacán cayeron en una pequeña mala racha después de que Benjamín Gil y sus muchachos comenzaron el certamen ganando los primeros cinco partidos. Transcurridas las primeras cinco series de esa campaña, los Guindas nunca estuvieron con números por abajo de .500 de porcentaje.

Hoy con el mismo número de juegos disputados los actuales campeones están en una posición incómoda, y que de manera leve y silenciosa produce que broten voces de inconformidades que podrían generar un cambio en la estructura técnica si las cosas y condiciones no cambian.

Revertir de inmediato esos resultados es la consigna de Lorenzo Bundy si no quiere subirse al mismo camión que llevó a Oscar Robles a su casa hace unos días. Por lo pronto, y el mismo lo debe de saber, está con la soga al cuello y las horas contadas.

Habrá quienes consideren que la situación no resulta tan incómoda porque el standing está muy apretado del primero al último lugar, y que los tres juegos de diferencia que existen el líder Mazatlán y Culiacán no son como para encender las luces rojas. Pero con un calendario tan corto en el que prácticamente se ha llegado a la mitad del primer giro, rezagarse significa ceder mucho terreno difícil de recuperar.

Culiacán vivió un caso similar después de la campaña 2014-2015 en la que ganaron su décima corona. El siguiente campeonato fue de terror, no lograron clasificar. ¿Acaso se repetirá la misma historia? Falta mucho terreno por recorrer y un mundo de oportunidades por aprovechar. Sin embargo, la sombra de la guillotina para Bundy será su fiel compañera en los siguientes encuentros si los resultados no son diferentes y obviamente si logra cruzar el fin de semana.

IMPRODUCTIVOS. Es cierto que en los resultados negativos no solo suele resultar culpable el timonel. El rendimiento de algunos jugadores importados y otros nacionales ha dejado mucho que desear. Por ejemplo, Henry Ramos está levantando la mano para ser el primer candidato en dejar la organización.

El puertorriqueño, de quien desconocemos si fue contratado exclusivamente para la mitad del rol, ha quedado a deber en demasía al equipo y a la afición. Ramos ha recolectado un paupérrimo .170 de porcentaje en bateo durante esos 16 juegos en los que en algunos ya no actuó como titular de la pradera derecha. Ocho hits y cinco carreras producidas son cifras raquíticas para un jugador de su estatura.

Con Jorge “Chato” Vázquez se pensó que se cubriría en parte la ausencia de Joey Meneses, pero entre que sus lesiones lo siguen molestando y la nula productividad en materia de carreras impulsadas cada vez lo siguen empujando a un retiro definitivo desde hace rato anunciado y pronosticado.

Ronnier Mustelier ha sido intermitente. Sus 10 imparables y baja cuota de carreras remolcadas y porcentaje de bateo lo colocan en estos momentos como el más bajo en ofensiva de todos los jugadores importados. El cubano tenía un pobre .110 hasta antes del tercer choque en Mazatlán con solo cinco hits y tres remolcadas.

¿Podría estar en la mira también? Es posible.