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El designado destroza el buen espectáculo

columnista de strikeout

Si el coronavirus y los culopicosos lo permiten, esta columna cumplirá, en octubre, 60 años prestando servicio diario, de lunes a domingo.-

 

“El bateador designado para el beisbol, es igual a un tercer elemento en la alcoba matrimonial”… J.V.-  

 

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La historia dirá…: “Gerrit Cole, strikeout para terminar el séptimo inning del quinto juego en la Serie Mundial 2019, fue el último lanzador en batear en Major League Baseball”.

 

El comisionado, Rob Manfred, y propietarios, en busca de más carreras (no se para qué), y los peloteros, para abrir más sitio de trabajo a los cargados de años y de ácido úrico, les roban al beisbol su estrategia, su pureza, su tradición, su belleza.

 

Si se juega algo de la temporada 2020, la Liga Nacional aparecerá con bateadores designados, bajo la disculpa de evitar lesiones de los lanzadores, quienes no estarán bien preparados. Cuando el seis de abril de 1973, en Fenway Park, Ron Blomberg, de los Yankees, fue el primer designado en las Mayores (recibió base por bolas), frente a Luis Tiant, se anunció que era una prueba, y llevamos 48 años con esa carga encima.

 

Primero fue la Regla 5:11, ahora es la 6:10.

 

La razón que esgrimen quienes defienden el designado es esa, que prolonga la vida de los bigleaguers ya inservibles. ¿Y para qué? Uno paga un boleto o compra lo que anuncian por televisión para ver lo mejor del mundo en beisbol, no minusválidos.

 

Tony La Russa , llevaba 17 años dirigiendo en la Americana, Medias Blancas, Atléticos, y después de la temporada 1995 fue contratado por los Cardenales. Yo estaba en San Luis en ese invierno, cuando casualmente citaron para presentarlo a la prensa. Recuerdo que al entrar al salón del estadio LaRussa expresó…:

 

“¡Por fin voy a dirigir, hasta ahora lo que he hecho es acompañar a los equipos!”.

 

Y durante 16 temporadas fue triunfal con los Cardenales.

 

Jim Katt, quien fuera notable lanzador zurdo, opina que “el designado le ha robado la esencia al beisbol” y cita lanzadores que lucieron al bate, como Warren Spahn, Rick Wise, Don Drysdale, Greg Maddux, Madison Bumgarner, otros fueron grandes tocadores para sacrificio; y recuerda Katt que nunca hubieran sido tan buenos bateadores Babe Ruth, Stan Musial, Víctor Davalillo y docenas más, quienes llegaron al beisbol como lanzadores y demostraron habilidades al bate.

 

A la mayoría de los pitchers les gusta batear. Uno de los más entusiastas fue Bob Gibson, quien jugó en Venezuela con el Oriente, en el campeonato 1960-61, cuando estaba en sus 25 años de edad. El mánager era el legendario Alberto (Tapatapa) Hidalgo, y cuando Gibson no lanzaba, solía recalcarle una y otra vez…: “Today, I´m you first pinch hitter”.

 

El beisbol sin designado es precioso, con designado es muy feo, ¡¡horrible!!.

 

      Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú…