Inicio Grandes Ligas La banca de Arizona tuvo un papel, clave, incluyendo Durazo

La banca de Arizona tuvo un papel, clave, incluyendo Durazo

Es fácil recordar a los campeones de la Serie Mundial del 2001, los D-backs, y pensar inmediatamente en Luis González y sus 57 jonrones. O quizás en Randy Johnson con sus 21 victorias y el mejor promedio de efectividad en las Mayores, con 2.49. Y a Curt Schilling y sus 22 triunfos ese año.
Pero no ignoremos a banca de los D-backs de esa campaña ni les neguemos el crédito que se merecen por el único campeonato profesional en la historia del estado de Arizona.
El mexicano Erubiel Durazo y el dominicano Danny Bautista, además de Greg Colbrunn y David Dellucci, no eran jugadores titulares, pero el piloto de los D-backs, Bob Brenly, encontró la manera de darles la oportunidad de aportar en cada juego.
La Liga Americana clasificó a los mejores bateadores designados en cada franquicia esta semana, como parte de una serie de reportajes semanales de MLB.com en la que se destaca a los cinco mejores jugadores de la historia de cada equipo en una posición determinada. En ese sentido, los reporteros de la Liga Nacional están en busca del mejor jugador utility/reserva en la historia de cada club. Es ahí cuando la banca de Arizona del 2001 entra en escena.
Brenly utilizó 123 alineaciones diferentes durante la temporada regular del 2001 y tuvo un lineup diferente en 15 de los 17 partidos de postemporada del club.
“Teníamos una banca de lujo”, aseguró Brenly. “Muchos de estos muchachos bien podrían haber sido titulares en otras situaciones”.
Durazo, Bautista, Colbrunn y Dellucci se combinaron para 14 cuadrangulares como bateadores emergentes, con el hermosillense Durazo y Dellucci disparando cinco vuelacercas cada uno, Colbrunn tres. Bautista, quien vio acción en 100 juegos de campaña regular, incluyendo 42 como titular, dio con un tablazo viniendo directamente desde la banca
Durazo conectó un cuadrangular de dos carreras en la quinta entrada del Juego 5 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional que rompió el empate y abrió la puerta para que los D-backs eliminaran a los Bravos.
Los 14 jonrones de temporada regular de parte de bateadores emergentes impusieron un récord en las Mayores, junto a los Gigantes, cuya banca también acumuló 14 bambinazos en 2001.
“Nuestra banca era sorprendente”, recordó Colbrunn. “Erubiel, Dios mío, el muchacho sí que podía batear. Danny podría haber sido titular de no ser porque contábamos con Reggie Sanders en el jardín derecho. Durazo y Dellucci conectaron cinco jonrones cada uno desde la banca, increíble”.
De hecho, los D-backs fueron el primer equipo en tener a dos jugadores con cinco jonrones cada uno como bateadores emergentes.
En total, los emergentes de los D-backs se fueron de 274-76 (.277) además de los 14 toletazos. También registraron 14 dobles, buenos para un porcentaje de slugging de .478, un OPS de .836 y 150 OPS+.
“Colby, Durazo, Dellucci y Bautista – ellos sabían que iban a recibir su oportunidad y que iba a llegar en un momento de apremio. Y hombre, vaya que produjeron. Esos muchachos podían venir desde la banca en la octava o novena entradas cuando el equipo contrario tenia a sus mejores relevistas en el montículo, y hombre, estos muchachos sí sabían cómo manejar esa situación”.