Inicio El Rincon Beisbolero Nadie juzgue por las vísperas

Nadie juzgue por las vísperas

Beisból Mexicano
Beisból Mexicano

HECHOS- Imposible determinar por ahora si es cosa de los estadios, de si los pitchers aún no entran en ritmo o si el tener a una liebre con alas como pelota oficial es la causa pero el caso es que se siguen registrando juego en la LMB dignos de lo mejor de lo anecdótico.

En Durango, juego “electrizante” que concluyó 12-11 en favor de los Generales sobre los Sultanes luego de casi seis horas de acción y más de 40 hits conectados.

En Nuevo Laredo, el 20-15 que Algodoneros le ganaron a los Tecolotes y que padecieron los asistentes al parque “La Junta” de la frontera tamaulipeca.

Las salidas podrían ir desde “es solo en algunas plazas”, “el clima no ayuda” o bien el tajante “no es la pelota”. Habrá quien no quiera escuchar quejas sobre la “Franklin” por aquello de que la marca está logrando que le caiga morralla a la caja registradora.

Pero estos marcadores están siendo ingredientes para que se arme el caldo de cultivo, para que esté gestando un malestar no solamente entre los peloteros (usuarios de la esférica) sino entre los propios aficionados, a quienes toca apreciar de manera cercana el decaimiento del nivel de espectáculo. Caldo de cultivo, estamos diciendo, no hemos generalizado.

Y es que cosas de la magia a “lo Potter”, en lugar de la liebre prometida, lo que se está ofreciendo es un minino que maúlla en tonos de tenor. Que si eso es lo que emociona, puede y sea mejor ver una repetición de Rocky.

CANTADO– No hace mucho, previo al arranque de la temporada, el manager de los Tigres de Quintana Roo Jesús Sommers nos alertaba que había que poner ojo al joven mochiteco Eric Valenzuela, a quien aún no determinaba si darle un puesto de abridor o mandarlo al bullpen.

El pasado miércoles, Valenzuela abrió contra los Guerreros de Oaxaca y entregó a los felinos apertura de cinco entradas de 2 hits y 7 ponches, saldo más que halagüeño para su equipo de verano y que confirma parte de lo que nos adelantaba Sommers.

Aquí, los indicios son para pensar que sobre la tendencia de su primer salida, el chamaco podría proyectarse como uno de los muy pocos candidatos que nuevamente habrá en LMB para Novato del Año, rubro que en los últimos años ha mermado considerablemente.

Lo peor es que ya se suben al caballo de la estridencia algunos y lo pintan de “gran prospecto” y le dibujan el futuro a modo, en ese tono de amarillo sensacionalista que ni la Chapoy sin rubor.

DELEITE– Que sabrosa charla la que sostuvimos antier en el programa “Beisbolerías”, en El Rincón Beisbolero Radio, con Cesar González, el historiador más serio de que dispone y no aprovecha el béisbol mexicano. Cesar es un “tumba-mitos” que transita con los pelos de la burra en mano (así sea que le tenga fe a ciertos mitos).

Director editorial del portal CuartoBat.com, Cesar ofrece trabajos como la de Luis Cásares, el yucateco que fue el primer mexicano en jugar béisbol en Estados Unidos (1858), que es todo una delicia de historia.

Pero lo relevante es que este tamaulipeco disfrazado de chilango no logra ser aceptado, apoyado ni adoptado por las gentes de nuestro béisbol, temerosos tal vez que se derrumbe una narrativa en donde abundan las mentiras, falsedades y engaños porque, creen, “la historia la escriben los ganadores”.

Si es que acaso en el béisbol mexicano haya “ganadores” (a la buena) de quien sabe qué lucha. Porque que se sepa, los únicos “ganadores” a los que se ha cerrado la puerta de la historia es a los peloteros huelguistas de 1980, los de la ANABE… a quienes aún se les niega el derecho que se les acepte su verdad.