Inicio Mi Punto de Vista ¿Tendremos una sola Liga en 2018?

¿Tendremos una sola Liga en 2018?

Los rumores de crear una Liga Nacional para el 2018 son cada vez más fuertes, lo que llevaría a una posible desaparición de la Liga Mexicana del Pacífico. Algunos directivos de invierno parecen estar de acuerdo en ese proyecto en el que aparentemente no todos los ocho equipos están invitados a esa fiesta.

Según esos bisbiseos a los directivos de Liga Mexicana de Beisbol les interesan más aquellas plazas grandes y con escenarios modernos. Y en ese renglón no habría mucho qué especular. Directamente se estarían incorporando Mexicali, Hermosillo, Obregón, Culiacán y Guadalajara, cuyas franquicias presumen mejores estadios que varias de LMB.

La dilación en que viven y han quedado plazas como Navojoa, Los Mochis y Mazatlán en materia de inmuebles los podría sentenciar a quedarse sin el espectáculo que durante casi 60 años ha sido el pasatiempo de muchas generaciones. Para todos ellos sería un tremendo golpe como en su momento lo sufrieron Guaymas y mucho más reciente Guasave.

Los dueños de Aguilas, Naranjeros, Yaquis, Tomateros y Charros parecen apostarle a ese proyecto conscientes de que no habría otra alternativa si LMB ejecuta su plan, el que todavía para algunos suena más a presión y amenaza que seriedad. Incluso se habla de que dos de esos directivos han tenido reuniones privadas con los jerarcas de Verano y que tienen ahora una responsabilidad de convencimiento sobre las otras tres y no todas, por los motivos arriba expuestos.

Los dos torneos cortos que podrían resultar también un experimento el año próximo, como sabemos, no deja ninguna posibilidad de que los ocho clubes de invierno puedan contar con sus bases nacionales que por obvias razones se habrán de inclinar por darle prioridad al trabajo de nueve meses que garantiza LMB contra los dos y medio o máximo tres y medio que por su formato tiene la Mex-Pac.

Empezar el “Torneo Apertura” en febrero para terminarlo en junio, y el “Clausura” en agosto para concluir en Noviembre, deja totalmente sin oportunidad a que ni los jugadores de equipos eliminados puedan incorporarse en invierno a mediados de octubre. Además, es obvio pensar que nadie querrá firmar solo por un certamen, y que los directivos en ese aspecto pondrán las condiciones: “o juegas en los dos, o en ninguno”. Y nadie pretenderá quedarse sin trabajo.

La única manera de suplir a esos elementos sería brindarles la oportunidad a muchos de sus novatos, haciendo una combinación con aquellos jugadores mexicanos de ligas menores en Estados Unidos y aumentar la cuota de “pochos” y extranjeros. Pero aun así nivel no sería el mismo. Además, los clubes no querrán arriesgarse a trabajar con chamacos apenas recién firmados.

La paridad del dólar con el peso mexicano se convierte en otro obstáculo como para pensar que la solución sería jugar unas tres o cuatro temporadas con nóminas más amplias en el rubro de importados, en tanto los novatos empiezan a madurar. Los caminos pues, se cierran, y la salida más lógica terminará siendo aceptar unificar Ligas con su consabido cambio de nombre para no herir susceptibilidades.

Aunque este punto no será el tema central de la próxima reunión que tendrá la Mex-Pac la semana entrante, sino el draft de jugadores libres y extranjeros, seguro podría haber noticias al respecto. Algo deben tener entre manos porque el tiempo, quiérase o no, se los puede empezar a consumir si se quedan con los brazos cruzados.

La Mexicana del Pacífico se ha mantenido en silencio y el hermetismo se hace mayúsculo.