Vive su sueño el “Sherman” Castañeda

Por: HÉCTOR MEZA B.

De niño, por su agilidad en el outfield, Víctor Castañeda crió una gran popularidad en la Liga Culiacán AC a tal grado que se ganó el mote de “Sherman” (en alusión al famoso jardinero nortemericano Darrell Sherman que, en los 90’s y principios de los 2000, cincelara un legado ya imborrable en la historia de los Tomateros), pero al cruzar a la adolescencia decidió enfocar sus baterías hacia la loma de pitcheo con tan buenos resultados que el pasado 14 de abril, con apenas 18 años de edad, debutó en la LMB con los Toros de Tijuana.
La llegada tan rápida de este chamaco a la Liga Mexicana tiene loca de contenta no sólo a él y su familia, sino a toda la Culiacán AC que siempre ha observado en él virtudes de buena educación, compañerismo, talento y amor profundo por el beisbol.

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“Yo estaba lanzando en la Liga Norte con Puerto Peñasco y un día me habla el coach de pitcheo, Eleazar Mora, y me dice que tiene que charlar conmigo. Fue él quien me dio la noticia de que me estaban pidiendo en el equipo grande y, pues, me dio mucha alegría obviamente”, dice este muchachito apenas un día después de su bautizo en LMB.
El hombre que se encargó de darle la bienvenida no era, de ninguna manera, un tipo fácil. Se trató del dominicano Jesús “Cacao” Valdez, con corredores en las esquinas y dos outs, pero afortunadamente fue el primero de los cuatro outs en fila que consiguió para una presentación formidable.
El “Sherman” asegura que jamás sintió nervios, pues por su mente sólo pasaba la idea de hacer el trabajo lo mejor posible.
“El llamado al equipo grande no fue precisamente una sorpresa, porque cuando me invitaron al campo de entrenamiento me advirtieron que habría oportunidad de subir a varia gente, así que mi mentalidad en Puerto Peñasco era dar lo mejor porque sabía que sólo así aspiraría a un lugar con los Toros”, revela.
El derecho tenía apenas una salida, como abridor, con el equipo porteño. Fue ante Caborca y lanzó 5 entradas de 3 carreras.
“La verdad es que sí estoy emocionado por este momento que estoy viviendo, y más por la experiencia de convivir con estos compañeros que me tocaron”, aclara.
Fue hace tres años que Castañeda firmó para la organización burel, luego de que scouts suyos realizaran un Try Out (chequeo de talento) en la capital de Sinaloa.

AL FINALIZAR EL JUEGO
Víctor recuerda que cuando acabó su participación, el coach de pitcheo (Roberto Espinoza) le felicitó por su buen trabajo, y el manager (Pedro Meré) le dio un cálido abrazo además de la consabida felicitación.
“No se cuanto tiempo más vaya a estar aquí arriba ni que planes tengan para mí, sólo se que mientras me dejen voy a luchar por aprovechar las oportunidades”, valora.

HIJO DE TIGRE…
Aunque ocasionalmente como lanzador, el padre de Víctor (de su mismo nombre) ha sido uno de los peloteros más prolificos que ha dado el beisbol de Sinaloa. Incluso es mejor conocido como “Willy”, pues desde joven le apodaban “Willy McGee” en referencia a quien fuera veloz jardiner y primer bate en las Grandes Ligas.
En la Culiacán AC, y contrario a lo que muchos piensan por aquello de que le apoden “Sherman”, el chamaco no usaba el número 7 sino el 44, precisamente el que su papá (quien también fue uno de sus managers) ha portado en toda su trayectoria.